domingo 26 de noviembre de 2006

DEFINIR LA CIUDAD

DEFINIR LA CIUDAD

A Gerardo por sus sábanas blancas y su amor a la Habana.

Marítima tristeza de portales,

confabulada soledad de las aceras,

y allá, un poeta, que canta,

a la pulcritud de sus sábanas,

oreando en los balcones.

Taciturnos noctámbulos,

algo de proxenetas y de putas,

¿qué ciudad no les tiene?.

Pero un azul transparente, eso sí,

rumiando, susurrando, cada sueño,

fundido con salitre y caracola.

Un despertar del sol en las mañanas,

una amalgama de razas y colores.

Y atardeceres incomparables,

donde la luz no es más,

que el destellante reflejo del sol,

en cada lágrima.