domingo 26 de noviembre de 2006

LA CIUDAD DE LA NADA

LA CIUDAD DE LA NADA

Macondo: ciudad de los espejos o los espejismos según Gabo.

- Ninguna cuidad se parece a ésta- ,

Me ha dicho el visitante.

En los atardeceres dulces o amargos,

la roída fachada de edificios,

se sobrepone al duro desteñir

de la pintura añeja,

y emerge por sobre las olas,

colorida y brillante,

como un arcoiris,

después de tanta lluvia.

La ciudad de las nostalgias,

y de los nostálgicos que la habitan,

no es ya, ha dejado de ser.

Una parte de sí,

ha huido tras el recuerdo de lo que fue;

Mientras la otra se debate y resigna,

con esperanzas, de lo que sueña ser.

Y este existir entre la realidad y la fantasía,

la hace humana, luego ninfa,

hasta volverla diosa.

Y un día cualquiera, de no sé qué año,

te sorprendes adorando

la criatura de tu propio engendro.

Cuando te acercas a ella,

atraído por el influjo marino que despide.

Eres sólo, un soñador errante.

Pero, cuando te arrastras

a refugiarte en su seno,

sorbido violentamente,

por sus irremediables vahos afrodisíacos.

Eres ya, un perdedor,

un torpe enamorado de la nada.

- Ninguna ciudad se ama como a ésta- ,

Concluye el visitante,

y se marcha, alucinado.

1 comentarios:

Maria Julia Tocoronte dijo...

Eres una gran poeta,cuantos recuerdos felices viven en ese nuestro pueblo que aunque lo quieren dejar destruir el se empeña en seguir alli para que nosotros,sus hijos,continuemos teniendo ese punto de encuentro donde cobra vida la parte mas feliz de nuestras vidas,gracias por estos poemas,te quiero y no sabes cuanto añoro mis años de maestra,mis niños,mis aulas,en mi vive aun esa pasion por compartir eso de nuevo,te quiero