miércoles 8 de noviembre de 2006

LABERINTO

Cuando empezabas a dar
los primeros pasos,
en el laberinto de mi corazón,
alguien ya estaba perdido
Pero la luz del crepúsculo tras una rendija,
le hizo encontrar una salida,
y se fue con el alba,
para no volver.

¿Por qué será que mi amor,
les pierde, tan sólo fugazmente?

Cuando me percaté de ti,
ya te adentrabas, cada vez más,
en estos recovecos misteriosos,
en que ahora estás perdido.
Por eso todos los días te cuido del sol,
me ocupo de tapar con cuidado toda rendija,
para que no te vayas con el alba,
y te quedes conmigo.

Mientras me quede amor,
tendré fuerzas para tapar rendijas.
Pero si un día hay alguien a la entrada,
y descuido de ellas, sé que te irás.
Ahora, sólo espero que des vueltas en vano,
hasta que te canses de buscar rendijas,
no puedas encontrar salida, y me ames.